El doctor explicó la situación al hermano de la niña, y le preguntó si estaría dispuesto a darle su sangre. Yo lo vi dudar por un momento, antes de tomar un gran suspiro y decir: - “Sí. Lo haré si eso salva a Liz. Le voy a dar mi sangre para que ella viva." Mientras la transfusión se hacía, él estaba acostado en una cama al lado de la de su hermana, muy sonriente. Mientras nosotros los asistíamos, y veíamos regresar el color a las mejillas de la niña, de pronto el pequeño se puso pálido y su sonrisa desapareció. Miró al doctor y le preguntó con voz temblorosa: - “¿A qué hora empezaré a morir?” El niño no había comprendido al doctor, y pensaba que tenía que darle toda su sangre a su hermana para que ella viviera, y creía que él moriría... y aún así había aceptado.
Dar y perder la vida
Hace muchos años, cuando trabajaba como voluntario de un hospital, conocí a una niñita llamada Liz que sufría de una extraña enfermedad. Su única oportunidad de recuperarse, era una transfusión de sangre de su hermano de 5 años, quien había sobrevivido a la misma enfermedad y había desarrollado los anticuerpos necesarios para combatirla.
4 comentarios
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Sobre YO MISMA
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Lothe

domovilu
22 ago 2008 | 10:11 AM
Hay niños que son auténticos demonios, como aquellos que una vez, a los cinco años, me tuvieron toda una tarde trepada a un árbol.
Y otros son auténticos ángeles, como este niño dispuesto a tan enorme sacrificio.
Unos y otros, es una lástima que tengan que crecer.
Los niños-demonio, porque al crecer lo más posible es que se convertirán en adultos-demonio.
Y los niños-ángeles, porque lo más posible es que mucha de esa candidez bondadosa la perderán en el camino. ¡Ay!
encontrada
22 ago 2008 | 01:35 PM
conocía el cuento, pero me ha gustado releerlo. Lo curioso es que uno no sabe si es real o no, pero fácilmente podría serlo, porque los niños son así.
Un beso
bree
23 ago 2008 | 11:21 AM
Me ha costado mucho entrar en tu blog, no se porque se me cerraba la página...
El cuento es precioso...lo daba todo por su hermana...precioso...y la música que tienes puesta también.
chip
23 ago 2008 | 03:53 PM
muy bonito relato...
aveces tendriamos que aprender de los niños.
besotes