Belleza para vivir
Una mañana llegó a las puertas de la ciudad un mercader árabe y allí se encontró con un pordiosero medio muerto de hambre. Sintió pena por él y le socorrió dándole dos monedas de cobre.Horas más tarde, los dos hombres volvieron a coincidir cerca del mercado:
- “¿Qué has hecho con las monedas que te he dado?”, preguntó el mercader.
- “Con una de ellas me he comprado pan, para tener de qué vivir; con la otra me he comprado una rosa, para tener por qué vivir…”
Lothe


Me gusta entrar en contacto con las personas.
bardinda
28 jun 2008 | 12:33 PM
Precioso cuento y buena inversión la del pobre.
Mel
28 jun 2008 | 06:29 PM
LOTHE, QUE HERMOSA HISTORIA!!!!
TE MANDO UN BESO:)
PD:NO SE PORQUE NO ME DEJA HACER LOGIN...
1971
28 jun 2008 | 06:38 PM
bello relato, saludos.
posdata: La foto es muy fuerte, estupenda,.
domovilu
28 jun 2008 | 10:52 PM
Yo se de alquien llamado Hilel que trabajaba como leñador... De su trabajo obtenía una moneda al día. Con la mitad de su valor, alimentaba a su familia. Con la otra mitad pagaba la entrada a la Academia...
A la postre, él mismo llegó a dirigir una Academia.
Creo que realmente supo invertir mejor que muchos, su escasísimo dinero ganado con tanto esfuerzo...
;-)
Un gusto verte (y leerte) por aquí!
-Domovilu-.
encontrada
29 jun 2008 | 03:09 AM
qué bueno que haya que sepa invertir tan bien, a mí se me da tan mal... besitos guapa.
Lucia
29 jun 2008 | 03:58 AM
Hola; te he encontrado por casualidad a través del blog de una amiga. La foto es muy buena, pero la historia debería especificar qué tipo de rosa se compra. Espero que fuese una rosa de mentira, porque si es de verdad no tendrá algo por qué vivir mucho tiempo...
Un beso
Lucia
lothe
29 jun 2008 | 10:36 AM
A una princesa arenera:
Yo sí sé quien eres tú, en sentido virtual, claro.
La rosa ha de ser auténtica. Una rosa artificial no es una rosa. A ser posible olorosa.
Date cuenta que al buscar con que ilustrar el cuento, que me temo es anónimo, ya que no di con el autor, no me conformé con poner una rosa. Aquí todo lo que se pone no es.
Saber tener en cuenta esa necesidad espiritual y emocional es básico.
Los cuentos son mensajes. Elegirlos en un momento determinado no es casual.
Aquí siempre que coloco un cuento tiene sentido, evidentemente que para mí.
La mirada de ese hombre es única. Estar allí, en la mayor parte de los casos es algo que coloca al ser humano por encima de los demás. Vivir el presente con todas las consecuencias. No cargar con nada para mañana. Lamentablemente, muchos de esos seres humanos acallan su verdad ahogándola en alcohol.
Hablé con ellos en otro tiempo y compartí unas horas de mi vida.
No tod@s son indigentes en el sentido que le damos. Much@s son incapaces de volver a nuestros ritmos y obligaciones, una vez han salido de ellos. Aún así pautan su vida, como cualquiera.
Mi mirada es particular, no querría que se tomara como una generalización.
El ejemplo de Hilel es loable.
Saber vivir con la mitad e invertir la otra mitad en mejorar su futuro y en consecuencia el de quienes están a su lado.
Mi padre y mi madre me han dado ese ejemplo toda su vida. Cuando miro hacía ellos pienso que derrocho, pero no sería capaz de ajustar mi gasto tanto como lo hacen ellos. Aún así algo he aprendido y aplico en mis movimientos.
Y, por supuesto, no descuido la rosa, aunque a veces caigo en el error de conformarme con una virtual o artificial.
Gracias por sugerirme con vuestros comentarios.
Un abrazo