El árbol de los problemas El carpintero que había contratado para ayudarme a reparar mi vieja granja, acababa de finalizar su primer día de duro trabajo. Su cortadora eléctrica se había averiado, y le había hecho perder una hora de su trabajo, y ahora su antiguo camión se negaba a arrancar. Mientras lo llevaba a su casa, permaneció en silencio. Una vez que llegamos, me invitó a conocer a su familia. Mientras nos dirigíamos a la puerta, se detuvo brevemente frente a un pequeño árbol, tocando las puntas de las ramas con ambas manos. Al entrar en su casa, ocurrió una sorprendente transformación. Su bronceada cara sonreía plenamente. Abrazó a sus dos pequeños hijos y le dio un beso a su esposa. Posteriormente me acompañó hasta el coche. Cuando pasamos cerca del árbol, sentí curiosidad, y le pregunté acerca de lo visto cuando entramos. - "Ese es mi árbol de los problemas", contestó. - "Sé que yo no puedo evitar tener problemas en el trabajo, pero hay algo que es seguro: los problemas no pertenecen ni a mi casa, ni a mi esposa, ni a mis hijos. Así que, simplemente, los cuelgo en el árbol cada noche cuando llego. Después, por la mañana los recojo otra vez. Lo más divertido es que... cuando salgo a la mañana a recogerlos, ni remotamente encuentro tantos como los que recordaba haber dejado la noche anterior."
Jorge Bucay
Lothe

Me gusta entrar en contacto con las personas.
lascosasdepepe
22 jun 2008 | 07:30 PM
bonito cuento....... un abrazo.
encontrada
23 jun 2008 | 12:52 AM
ya lo había leído, pero me ha gustado recordarlo. Es una teoría preciosa, claro que en la práctica cuesta mucho hacerlo realidad. PEro todo es ponerse. Un abrazo
Ladyamparo
24 jun 2008 | 12:11 AM
Hola Lothe.
Gracias por leerme y recomendarme.
Ojalá pudieramos a veces, colgar nuestros problemas en el árbol. No estaría mal ¿verdad?
Un beso.
Lady