
- "Maestro, ¿qué debo hacer para no quedarme molesto?. Algunas personas hablan demasiado, otras son ignorantes. Algunas son indiferentes. Siento odio por aquellas que son mentirosas y sufro con aquellas que calumnian."
- "¡Pues, vive como las flores!", advirtió el maestro.
- "Y... ¿cómo es vivir como las flores?", preguntó el discípulo.
- "Pon atención a esas flores", continuó el maestro, señalando unos lirios que crecían en el jardín.
- "Ellas nacen en el estiércol, sin embargo son puras y perfumadas. Extraen del abono maloliente todo aquello que les es útil y saludable, pero no permiten que lo agrio de la tierra manche la frescura de sus pétalos."
- "Es justo angustiarse con las propias culpas, pero no es sabio permitir que los vicios de los demás te incomoden. Los defectos de ellos son de ellos y no tuyos. Y si no son tuyos, no hay motivo para molestarse... Ejercita pues, la virtud de rechazar todo el mal que viene desde afuera y perfuma la vida de los demás haciendo el bien."
- "Esto, es vivir como las flores"
Lothe

Me gusta entrar en contacto con las personas.
EsPeRaNzA
9 may 2008 | 08:41 PM
Sabio consejo pero tan difícil de llevar a cabo.
Un saludo.
lothe
9 may 2008 | 09:36 PM
Intentarlo es mucho. No hay que desistir ante la dificultad.
Un abrazo
EsPeRaNzA
9 may 2008 | 10:31 PM
Sí es cierto, pero es que yo me pillo unos cabreos a veces que no puedo controlar y, de pronto, sentirme flor. A veces me siento más bien cardo. Me identifico con el principio de tu post, cuando dice ... "Algunas personas hablan demasiado, otras son ignorantes ..." ¿Qué tipo de flor pensaría así? Dímelo tú.
Gracias por tu confianza en mi. Un abrazo y un beso.